Los últimos Indigenas de la Tierra
Los tres grupos de indígenas ocultos que se presume se refugian en la selvas del Ecuador están en peligro inmediato de desaparecer sin dejar rastro por la presión de madereros, petroleros y enfermedades derivadas de estas productoras.
Sólo hay constancia de que uno de estos tres grupos, los taromenani, que probablemente son unas pocas decenas, viven en una pequeña zona de densa selva húmeda en el corazón del Parque Nacional Yasuní.
Los tagaeri, de los que había rastro de actividades hasta hace pocos años en la actual zona de los taromenani, pero podrían haber desaparecido.
Del tercer grupo, que no tiene nombre, sólo existen “rumores” escuchados a los huaorani, indígenas integrados hace décadas, “de la existencia de un pueblo desconocido” que habitaría la zona más oriental del Yasuní, junto a la frontera con Perú, “pero no se han visto casas ni gente”.
La fragilidad de estas tribus es tal que el simple contacto de cualquier cosa relacionada con la civilización, es decir ropa, instrumentos de trabajo etc, que pudiera llevar cualquier virus de un simple resfriado, de un trabajador de los madereros, sería suficiente para aniquilar a toda la tribu pues en los últimos años el contacto es casi visual, entre trabajadores y indigenas, dada la trepidante ansia de las productoras en ir quitando vida a la selva.
A principios del 2007 se publicó un amplio informe sobre la tala ilegal de maderas preciosas en el Yasuní, el mayor parque de Ecuador con más de 900.000 hectáreas y una enorme biodiversidad, y su relación con las dificultades de estos pueblos para sobrevivir.
Los taromenani, probablemente llegados desde Perú, estarían restringidos a su actual zona, donde antes estaban los tagaeri, y ya no tienen donde más desplazarse. Se están quedando sin espacio, lo que hace más complicada su pervivencia, pues dificulta su aislamiento.
Los tagaeri, que fueron fieros guerreros conocidos como los pata colorada, al teñirse las piernas de rojo, eran un clan de los huaorani, que evitó el contacto con la civilización. Los taromenani, de otra etnia, son más altos, de piel más clara, con una lengua diferente, así como lanzas y cerbatanas distintas.
Son los huaorani los que pactan con petroleras y colonos, a los que cobran para facilitarles extraer crudo o sacar ilegalmente el cedro y la caoba de la selva, donde en los últimos años los taromenani han matado con lanzas y dardos envenedados a varios madereros por acercarse a su zona sin consentimiento. No se sabe cuantos taromenani han podido matar los madereros pero se comenta que para mantenerlos a raya la seguridad de las productoras abatió algunos.
Se sabe muy poco sobre la cultura y vida de estos” últimos indigenas”, aunque cuando se sepa algo más sobre ellos quizás ya no existan.
Video de los huaorani con más contacto con la civilización:






























