EL BAUL DE JOSETE

…Historias de ayer y hoy….

La gran presa de Xiaolangdi

La presa de Xiaolangdi, es un elemento clave del proyecto nacional chino, se encuentra a 40 kilómetros al norte de la antigua ciudad de Luoyang en la China central provincia de Henan.

Con 1.317 metros de largo por 154 metros de altura, es el proyectol más grande de su tipo en el Río Amaríllo, y ocupa el segundo lugar tras las gargantas que administran el Yangtze.

Xiaolangdi es un proyecto para control de inundaciones, control de hielo, dragados industriales, abastecimiento de agua y energía electrica. El Amarillo es el segundo río más largo que abarca más densidad de población, tanto ciudades como zonas agrícolas, devido a su extensión se ha sometido a devastadoras inundaciones durante la historia, obligando a China a realizar inversiones millonarias para contener la furia del Amarillo.

El proyecto se terminó en el 2000, un año antes de lo previsto, y ahora está generando 5,1 millones de kWh de electricidad al año. Según el Banco Mundial los costes totales de la presa fueron de unos 3,5 millones de dólares, 700 millones menos de lo previsto.

Está diseñado para atrapar los sedimentos durante los primeros 20 años de funcionamiento y, a continuación, llegar a un equilibrio. Un complejo sistema de 15 grandes túneles subterráneos con gran potencia que haran que sea posible eliminar los sedimentos, posteriormente, mediante la creación de inundaciones controladas en el canal principal del río.

La planta sólo se utiliza a plena capacidad en períodos de máxima demanda y durante las inundaciones de la temporada. En la mayoría de las veces sólo dos de los seis grupos electrógenos se utilizan para limitar la descarga de agua a 400metros cúbicos por segundo.

Todo un proyecto necesario ya que ni imaginar toda esta descomunal potencia hidrológica , la de víctimas que se ha cobrado a lo largo de la historia.


Mayo 2, 2008 Publicado por Josete | Curiosidades de hoy, General | | 1 comentario

Fuerte San Cristobal, “La gran evasión española”

La fuga del Fuerte San Cristóbal se produjo el 22 de mayo de 1938, y en la historia mundial de las evasiones es una de las más destacadas, tanto por el número de fugados como por las sangrientas consecuencias.

En 1938 había 2.487 personas detenidas, en su mayoría dirigentes políticos y sindicales y militantes revolucionarios y republicanos. Estos eran tratados de forma inhumana con maltratos en forma de palizas, hambre extrema y piojos, teniendo constancia de la muerte por esas condiciones de 305 presos, contabilizadas del 1 de enero de 1937 al 6 de julio de 1945, fecha del cierre como penal.

La fuga fue preparada por unos treinta presos de forma minuciosa. La operación se inició a la hora de la cena, momento en que había más dispersión de los guardianes. En distintos grupos fueron desarmando a varios de ellos y tras coger su armamento, se dirigieron a donde estaba cenando la compañía de soldados de guardia.

Un soldado que opuso resistencia, murió como consecuencia de un golpe con una barra. Posteriormente mataron también a los soldados de las garitas. En una media hora el Fuerte fue tomado por los reclusos, que salieron al exterior. Un soldado que volvía de Pamplona se apercibió de lo que estaba ocurriendo y bajó a la ciudad a dar la voz de alarma y además, un preso, el falangista Ángel Alcázar de Velasco, encarcelado tras los sucesos de abril de 1937 en Salamanca, también corrió monte abajo para avisar.

Cuando los camiones de los militares con grandes reflectores se acercaron hacia el fuerte, algunos de los presos desistieron en su fuga, de tal forma que fueron contabilizados, a las dos y media de la madrugada, 1.692 presos. Se fugaron, por tanto, 795 de los detenidos, que iban mal calzados y vestidos, desnutridos, con escasos fusiles y en desbandada, sin organizar un plan de huida.

Pintadas de los presos.

Se inició inmediatamente la caza de los mismos, que sin apenas resistencia fueron siendo abatidos y detenidos. Consta que el mismo día 23 se detuvo a 259 evadidos, el día 24 ya eran 445 y los días sucesivos a grupos menores. El último fue capturado el 14 agosto, tres meses después, siendo apodado “Tarzán”, por aguantar tanto tiempo sólo en el monte.

De los 795 fugados fueron detenidos 585, pasando solo la frontera francesa tres de ellos, e identificando 187 cadáveres, a los que hay que añadir 24 muertos más sin identificar. Catorce de los 17 promotores de la fuga fueron condenados a muerte y fusilados en público en el centro de Pamplona, el 8 de septiembre de 1938, tras un consejo de guerra.

Hoy, el fuerte y sus alrededores son una gran tumba, una gran fosa de fosas en la que yacen los cuerpos de los 207 fugados, los funcionarios de la prisión enterraron a los presos a más de un metro de profundidad (para hacer varios niveles) y con una botella de vidrio que albergaba un documento con sus datos personales y la causa de la muerte.

Una evasión a la española que por el número de fugados bien vale el apelativo de “La gran fuga de la Historia”.

Relato de la historia de uno de los supervivientes en El País

Mayo 2, 2008 Publicado por Josete | General, Leyendas de Guerra | , | 2 comentarios