Tsaparang, el antiguo reino del Tibet
junio 28th, 2009 § 10 comentarios
Tsaparang fue la antigua capital del reino Guge y un lugar muy especial para los amantes de la historia. Situado en el valle de Garuda en la zona occidental del Tibet, éste reino perdido se encuentra muy cerca del lago sagrado Manasarovar, conocido en tibetano como Khang Rimpoche, considerado el mayor lago de agua dulce del mundo.
Lo más significativo de este antiguo reino, es la enorme fortaleza que se alza sobre una pirámide de roca en forma de aumento. Anclada a una altura de 183 metros se encuentra al final de un largo y estrecho espolón.
En su interior, se encuentran numerosos túneles y cuevas que han sido tallados en la roca. Se especula que en tiempos antiguos, dos de las grandes salas, el Lhankang karpo (Capilla blanca) y el Lhankang Marpo (Capilla roja), fueron creados por plebeyos que habitaban muy cerca de su base. Junto a las grandes salas públicas, unas amplias habitaciones para los monjes. Hermosos y coloristas tapices guardan perpetuos el paso del tiempo.
Una torsionada escalera túnel de piedra, asciende hacia la zona privada donde se encuentran los cuartos reales. Más hacia arriba en la parte más alta de Tsaparang, se sitúa el Palacio de verano.
Según la historia, después del asesinato del rey budista Langdharma en el siglo 9, el reino se sumió en una guerra civil. Tras dividirse en varios reinos independientes dos de los nietos de Langdharma huyeron a occidente. El mayor Nyima Gon se estableció en Purang. Conquistaron una gran superficie incluyendo el valle de Garuda.
Pronto adquirió una posición de poder entre la ruta comercial de la India y el Tibet. El poder y la prosperidad del reino Guge se consideró a lo largo y ancho. Fue visitada por los misioneros Manuel Marques y Antonio de Andrade en 1624. La iglesia que se encuentra a los pies de la ciudadela fue construida con ayuda de los misioneros.
Un imperio que se calcula que vivieron alrededor de 10.000 personas.
Tsaparang fue capturado por los musulmanes Besiegers enviados por el rey de Ladakh. Desfigurado el imperio Guge , sucumbió ante la terrible invasión Ladkhi en 1650 seguida por los guardias rojos de la revolución China que en 1967 destruyeron indiscriminadamente estatuas, túneles y viviendas, y por supuesto el gran valor histórico del Antiguo Reino del Tibet.
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Vídeo del antiguo reino del Tibet:
El misterio del tesoro de 30.000 millones de dólares
junio 15th, 2009 § 20 comentarios
El Pico de Victorio, es un sistema rocoso situado en la Cuenca Hebrillo, al sur de Nuevo México. Se le dio el nombre de Victorio porque fue uno de los escondites secretos del gran jefe de la Banda de los Chihenne Chiri, conocidos posteriormente como los Apaches.

Este afloramiento rocoso con apenas 150 metros de altura, está rodeado de un vasto desierto de matorrales conocido como la Jornada del Muerto. Lo que significa Camino de la Muerte, porque durante las primeras exploraciones españolas, los misioneros del siglo XVIII, tuvieron acceso directo a través de este territorio hostil indio-apache. Muchos murieron a causa de los ataques de los indios y otros del terrible desierto.

En este inhóspito terreno, el gran jefe Victorio almacenó una fabulosa riqueza sustraída a los españoles. Unas cavernas situadas alrededor del Pico, que al parecer sirvió como depósito de las inmensas cantidades de oro, muchos fundidos en decenas de miles de lingotes.
Con el paso del tiempo quedó en el olvido, sin embargo cuando decenas de fuentes comenzaron a corroborar la historia, el ansia del oro no pudo ser detenida.
Cientos, quizás miles, de toneladas de lingotes de oro fueron sustraídas de manera ilícita de las cavernas. Los beneficiarios, “supuestamente” entre ellos el trigésimo sexto presidente de los Estados Unidos Lyndon B. Johnson, personas relacionadas con el Ejército, la Agencia Central de Inteligencia,(CIA), y la delincuencia organizada.
La teoría de la conspiración jamas hubiera salido a la luz a no ser por un programa de televisión llamado Misterios sin resolver, dirigido por el norteamericano Robert Stack, en él, afirmaron que las tropas federales de la Blanca Sands Missile Range incautaron el tesoro para trasladarlo a Fort Knox.

Sin embargo, la historia viene de mucho antes de que el Pico Victorio fuera englobado por el gobierno. Un hombre llamado Milton Ernest “Doc” Nos, pasó algún tiempo estudiando el Pico tras descubrirlo en una cacería de ciervos. Doc, un buscador de aventuras nacido en Oklahoma se encontraba en noviembre de 1937 junto con cuatro amigos y sus respectivas esposas. Los hombres decidieron dar una batida en la Cuenca Hembrillo, cuando empezó a llover. Doc buscó refugio cerca de la cumbre de la montaña. Tras la espera, notó como si la zona hubiera estado trabajada de alguna manera.
Tras indagar, pronto vio una gran roca. Una vez apartada, el asombro no fue para menos. Encontró un enorme pasillo que conducía directamente hacia la montaña. En esos momentos Doc pensó que sería una antigua mina abandonada.

Cuando la lluvia finalmente se detuvo, regresaron al campamento. Doc contó el descubrimiento a su esposa Babe. Ambos decidieron guardar el secreto para volver al lugar posteriormente. Al cabo de unos días volvieron con linternas y cuerdas a la misteriosa entrada. Babe se quedó en la entrada ante cualquier posible imprevisto.
Un estrecho pasadizo de unos 22 metros de largo pudo recorrer Doc sin apenas dificultad. En la parte inferior se encontró con una gran piedra que cuelga del techo, casi bloqueando su camino. Con tremenda dificultad pudo llegar a la parte inferior donde había una pequeña habitación. En las paredes dibujos, algunos pintados y otros cincelados, parecían haber sido hechas por los indios. La curiosidad de Doc aumentaba por momentos.
En un extremo de la cámara, el pasillo continuaba hacia abajo. Doc siguió descendiendo esta vez hasta unos 40 metros hasta encontrar una gran caverna natural. Ante la inquietante oscuridad, Doc se alarmó cuando vio un esqueleto humano, arrodillado y atado. Al parecer la persona había sido dejada deliberadamente para morir allí. A medida que fue recorriendo la sala encontró muchos más esqueletos amaniatados de igual forma, apilados en un pequeño recinto similar a una cámara funeraria. Un total de 27 esqueletos humanos encontró en la gran sala.
Pero su arriesgada exploración dio su fruto ante la incrédula mirada de Doc. En uno de los rincones encontró un tesoro. Montones de monedas, joyas, sillas de montar, artefactos de oro, estatuas de la Virgen María, incluso viejas cartas de correo posiblemente del asalto al Pony Express. Pero este tesoro sólo fue el comienzo. Mucho más abajo la exploración dejó un tanto indiferente a Doc, miles de barras de metal negras, con un peso de unos 19 kg, estaban apiladas en el rincón y cubiertas por pieles de búfalo.

Ante el tiempo transcurrido llenó sus bolsillos con monedas de oro, agarró un par de espadas y regresó en busca de Babe que estaba esperando ansiosa en la entrada. Después de contar todo lo que vio, insistió en volver a la mina para poder recoger algún trozo pequeño del metal negro y regresar de vuelta a través del estrecho pasillo. Después de mucho buscar encontró un trozo que subió a la superficie. Ya con la luz del sol, observó un destello de color amarillo. La grava de la ladera durante años había pintado de negro de suciedad. Lo que parecía un pedazo de hierro fue una barra de oro macizo.
Los próximos años fueron felices para la familia Noss. Trabajó de forma incesante hasta que inesperadamente llegó a un punto muerto en agosto de 1939, cuando una explosión de dinamita en lugar de ampliar el paso selló completamente la caverna principal.
Doc Noss pasó los siguientes 10 años en un esfuerzo de recuperar el acceso, siendo en vano. Trabajó con una serie de socios el último de los cuales Charlie Ryan disparó y mató a Noss en un altercado en Hatch en Nuevo México el 5 de marzo de 1949. Después de la muerte de Doc, su mujer Babe y sus hijos continuaron con los esfuerzos de recuperar el acceso a la gran sala del tesoro.
Pero el ejército de los Estados Unidos que había realizado una amplia investigación sobre el Pico Victorio, obtuvo el control de la zona cuando el lugar se convirtió en un campo de bombardeo durante la Segunda Guerra Mundial.

Fue entonces cuando los miles de lingotes fueron desapareciendo paulatinamente. La codicia del poder comenzó a tejer su telaraña en un desenfreno de egoísmo. Incluso el nombre del presidente Lyndon Jonhson apareció en el programa televisivo al descubierto, con varias fuentes alegando que el presidente fue instrumental en la planificación y ejecución de la extracción del oro.
La posesión de oro por parte de los ciudadanos es ilegal bajo la ley federal en todo el periodo de la presidencia de Jonhson. Además el Pico de Victorio es propiedad del estado de Nuevo México y la retirada del oro sin el permiso de Nuevo México, es violar la ley.
El gobierno desestimó todos los informes pasando a ser reclasificados como rumores. Una campaña que se ha llevado a cabo durante muchos años a fin de mantener a los buscadores de tesoros fuera del alcance de los misiles que hay en la zona.

Se calcula que la cantidad de oro retirado del Pico Victorio supera los 25 millones de onzas. En 1995 el gobierno que jamás quiso mostrar la zona, selló completamente todos los accesos a la cueva del Pico Victorio. Quizás como precaución?, o tal vez quiera ocultar el misterioso tesoro de 30.000 millones de dólares.
Información en Legends of America , en Freedom Magazine en Wikipedia, y SA current arts
También más información en Robert Boswell autor del libro “La busqueda del tesoro en el Pico de Victorio.
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