Clem Sohn, el primer superhéroe volador


Si te concedieran un superpoder, …¿Cual elegirías?. Seguramente muchos de nosotros responderíamos lo mismo,…la habilidad de volar.

Pero este sueño conlleva peligro. Al igual que la leyenda de Ícaro, que pegó sus alas con cera y cometió el error de volar demasiado alto y cerca del sol,derritiéndose la cera, muchas otras historias también terminan en tragedia.,…Y es que “volar es un sueño peligroso“, y para muchos, mejor dejarlo para la fantasía.

 

Los hombres pájaro experimentaron distintos tipos de paracaídas y alas en la Edad Media. Leonardo Da Vinci, por ejemplo, estaba más que obsesionado con la idea de volar y hasta es probable que lo llegase a conseguir. Una reciente reconstrucción de su planeador, realizado en base a dibujos que datan de 500 años de antiguedad atestigua que logró levantar el vuelo exitosamente.

Desde plumas hasta fibra de carbono, los hombres pájaro probaron diversos materiales aplicados al diseño de las alas. Pero solo cientos de años más tarde, y gracias a los avances tecnológicos, se ha podido encontrar una forma segura de concretar este maravilloso sueño.

Si volar es un super poder, entonces Clem Sohn es el primer superhéroe volador. Aunque llevaba sus brazos y piernas en posición completamente extendidas, parecía más una ardilla voladora que el primero de una larga lista de hombres pájaro, muchos, por no decir casi todos, con un final mortal.,…Lamentablemente siempre han un principio de desarrollo tecnológico.

Clem Sohn fue un intrépido y osado admirador de la aeronavegación, experto en caída libre y paracaidismo. Record mundial en salto de altura desde un avión a 5.600 metros.

En busca de nuevos desafíos aprovechó la máquina de coser que su madre tenía en casa para diseñar un par de alas con loneta de velero. Este material liviano iba unido a un esqueleto de tubos de metal que montaba sobre sus hombros. Una cola triangular ubicada entre ambas piernas cumplía la función de estabilizador, dispositivo que muchos de los hombres pájaro de la Edad Media, lamentarían no haber incluido en sus inventos.

Mientras Sohn caía con sus miembros superiores e inferiores abiertos, las alas actuaban como un simple paracaídas, ofreciendo resistencia al aire que empuja desde debajo de la tela. En 1935, saltó desde un avión a 3.600 metros y abrió las alas después de caer en picado durante 600 metros…Durante su primer vuelo planeo, hizo giros y hasta tirabuzones. El público enfervorecido aclamó al nuevo superhéroe que con sus grandes gafas le daban un aspecto que le llevó a ser conocido como “The Bathman“. “Me siento tan seguro, como si lo hiciera en la cocina de mi abuela“, “Si tuviera algo para comprobar mi caída, creo que podría pasar por el aire casi a voluntad“, el tiempo quizás.

Este hombre pájaro no encontró su final en alguno de los numerosos saltos con los que desafió a la misma muerte, sino en un simple paracaídas húmedo que falló, acompañando su mala suerte con un segundo paracaidas de emergencia que tampoco se abrió.  Antes de que su cuerpo golpeara contra la tierra, en un espectáculo aéreo de París, en 1937, el público pudo apreciar a un hombre con control absoluto de vuelo. Sus alas de murciélago inspiraron a docenas de imitadores entre la década de los años 30 y 60, aunque pocos de esos diseños incluyeron mejoras.

Intrépidos como Leo Valentin aventurero francés, Patrick de Gayardon aristócrata  y Jari Kuosma un experto paracaidista finlandés, entres otros, han contribuido con los años a perfeccionar una forma de soñar.

Teniendo en cuenta las circunstancias en las que murió Clem Sohn es adecuado señalar que fueron los avances en tecnología introducidos al desarrollo del paracaídas lo que facilitaron la evolución de las alas. Es posible que las grandes sensaciones que experimentan los actuales Wingsuit y la anatomía de un traje aéreo, tengan mucho que agradecer a unos de los pioneros de un sueño peligroso.

Más información en Gar Grave, en National Geographic, en Getty Images y en Time

Estupendo vídeo y fotos de la puesta en escena de Clem Sohn en ITN source y en Salón Aeronáutico

Si te gustan las sensaciones de altura, igual te puede gustar Un salto en paracaídas a 16 Km de altura

o quizás algo más tipo controlable como Torre Bert, siguiendo al Sputnik

9 pensamientos en “Clem Sohn, el primer superhéroe volador

  1. El hombre siempre ha querido conquistar los cielos… Bonita biografría de superación pero a un alto precio, su propia mala suerte :(

  2. Aunque murió volando, creo que logró en parte su cometido. El hombre siempre tiene ese sentido de superación y de llegar más lejos, en este caso, el cielo.
    Un saludo.

  3. Si te digo la verdad, yo elegiría la capacidad de controlar los elementos, como Tormenta, así podría volar y muchas cosas más ^___^
    Pero además, leyendo tu entrada me acabo de acordar del inicio de la película de Kick Ass que he visto hace poco, solo que esta tenía un tono más divertido.
    De verdad que me encantan tus entradas, Josete….
    “Hacia el infinito y más allá!!!”

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