Laxantes de mercurio


Los laxantes son medicamentos que aceleran la evacuación de las heces y mejoran el tránsito intestinal. Esto suena trivial, pero los laxantes en el tiempo, más bien purgantes en general, fueron un gran problema años atrás antes de que nadie tuviese la mínima idea de lo que es un microbio.

Los médicos no sabían nada acerca del largo recorrido de la materia en el cuerpo humano. Lo que había era una teoría de base antiquísima y sin evolución,  cortesía de un médico romano llamado Galeno allá por el 150 AD. La idea era que la enfermedad es causada por un desequilibrio en los humores del cuerpo, con el consiguiente aumento de líquidos, sangre, bilis amarilla y bilis negra. Demasiada bilis causa problemas de estreñimiento, y la respuesta fue dar al paciente un poderoso laxante o vomitivo para causar una purga frenética de un extremo al otro del cuerpo.

¿Pero que ocurre si esas píldoras purgantes van cargadas de mercurio?

En la época de la revolución americana, una sustancia llamada Calomel fue el laxante de elección. Calomelanos fue la maravillosa droga contra el estreñimiento, en grandes dosis funcionó como un purgante salvaje, causando largas sesiones de agonía, garantizando el restablecimiento de la bilis. Y en pequeñas dosis, era eficaz contra la más temida enfermedad social, la sífilis.

El flamante creador de las píldoras biliosas fue uno de los padres fundadores de los Estados Unidos, el doctor Benjamin Rush. Un héroe para los médicos de la época por su importante contribución médica en la epidemia de fiebre amarilla de 1793. Su tratamiento de mascotas para cualquier tipo de enfermedad, era de cloruro de mercurio administrado por vía oral. Con una especie de magia simpática, se imaginaron que el hermoso y seductor cloruro mercurioso podría curar a los pacientes, ..todo lo contrario, comenzaba una horrible crisis de veneno contra veneno.

El Dr. Rush hizo ingerir a sus pacientes la milagrosa solución hasta que les caía la baba, los dientes y el cabello después de semanas o meses de tratamiento continuo. Su “cura“, sin duda envenenados o asesinados pura y simple por las píldoras biliosas del gran salvador de la fiebre amarilla…,de poco le sirvió la gran gesta.

A pesar de sus terribles efectos, cuando el cuerpo del descubrimiento salió de la Costa Este, increíblemente aumento su popularidad y aceptación, y para más inri,  decenas y decenas de píldoras purgantes cargadas de mercurio cuatro veces el tamaño de una aspirina, eran parte indispensable del Cuerpo de kit del grupo Discovery. Las pastillas tóxicas ayudaron a los exploradores Lewis y Clark frente a una dieta muy baja en fibra realizar con éxito su primera expedición a la costa del Pacífico. Los hombres llamaron a estas chapaletas toxicas “Thunder“, y según ellos eran extraordinariamente eficaces…..

Así como Lewis y los hombres de Clark se abrieron paso en todo el continente a traves de Oregón, fueron sin saberlo, depositando un rastro de metales pesados en el camino. Un sendero que los historiadores y los científicos han sido capaces de detectar y utilizar para documentar casi todos sus movimientos.

Como un doble efecto secundario a mano, las pastillas del Dr. Rush han permitido a los arqueólogos modernos, localizar los campamentos utilizados por los exploradores. Con una comida extraña por aquella época, acompañada de una cuestionable agua que encontraban en la naturaleza, es de suponer que a menudo se sufrirían indisposiciones, y depósitos de mercurio salpican el suelo de muchos lugares donde la banda de la primera expedición terrestre cavó una letrina.

Hubo una versión más suave de las píldoras de Rush, un compuesto oficial que se mantuvo hasta la década de 1940. En la década de 1960 nuevos medicamentos y las preocupaciones acerca del envenenamiento con metales pesados, condujo a la desaparición de los compuestos de mercurio para uso interno. El Dr. Rush inmerso en una época de medicina primitiva se convirtió en un profesor de la teoría y la práctica médica clínica, además de ser reconocido por sus grandes contribuciones a la sociedad americana.

“Sin los errores no hay solución, quizás el mañana les parezca ridículo el hoy“.

Más información en Wikipedia, en Offbea Oregon y en Lewis y Clark

Si quieres saber más sobre los peligros del mercurio debes leer el artículo de Kurioso en Amazings, Nunca juegues con mercurio

Si te gustan las historias tóxicas y casi irreales, igual te puede gustar El hombre atómico o quizás Una vida inmortal

8 pensamientos en “Laxantes de mercurio

  1. Impresionante. Los efectos fisiológicos de estos compuestos de mercurio resultan letales, pero Rush jugaba con la baza de su popularidad. De otra manera resulta impensable que su veneno medicamentoso gozara de tanta aceptación.

  2. Leí hace tiempo que al gran músico Paganini le fue recetado en varias ocasiones Calomel, lo que hizo que tuviera un aspecto cadavérico en gran parte de sus actuaciones, aparte de crear en él un afonía crónica. Mal invento el laxante con mercurio, mal invento.

    Salu2 y unas birras frescas

  3. Pingback: Enlaces Recomendados de la Semana (Nº68)

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