Una carrera hacia la inclusión


El equipo Hoyt es una notable historia de esfuerzos protagonizada por Dick Hoyt y su hijo Rick, una familia de deportistas nacidos en la ciudad de Massachusetts. Rick, nacido en 1962,  tiene una discapacidad  ocasionada en el momento de nacer por falta de oxígeno a su cerebro. Un problema con su cordón umbilical con vuelta a su cuello  le originó una parálisis cerebral al nacer.

Cuando tenía ocho meses de edad, los médicos intentaron hacer entender a Dick que el daño sufrido por su hijo era irreversible, debía resignarse a tener a su hijo en un estado vegetal toda su vida.

Los Hoyt llegaron a casa completamente destrozados, resignados pero con alegría por tenerlo vivo. En los próximos cinco años, Rick tubo dos hermanos menores y la familia estaba convencida de que Rick era tan inteligente como sus hermanos, por ello lucharon con ainco para que fuese admitido en la escuela pública, consiguiendolo en 1975.

Un estudio de los ingenieros de la Universidad Tufts, reconocieron que su sentido del humor indicaba inteligencia, a la edad de 12, Rick fue capaz de aprender a usar una computadora especial para comunicarse, usando movimientos de su cabeza. Las primeras palabras que él logró escribir fueron “Vamos Bruins!“,( equipo de Hockey sobre hielo), es entonces que la familia comprendió que era un fanático de los deportes.

Dos años más tarde, le comunicó a su padre que quería participar en una carrera de unos 8 kilómetros en beneficio de un jugador de lacrosse local. El jugador se había quedado paralizado en un accidente. Dick, lejos de quitar los impulsos de superación de su hijo, estuvo de acuerdo en correr con él empujando su silla de ruedas. Acabaron los últimos pero a su juicio,  habían logrado un triunfo. Esa noche, Rick le dijo a su padre, “no me siento minusválido cuando estoy compitiendo“.

Participaron en un total de 950 carreras, incluyendo 206 Triatlónes, 20 Duatlónes y 64 Maratones. Además hicieron un recorrido a lo largo de los Estados Unidos en 1992, un trayecto de 6.000 kilómetros que realizaron en un plazo de 45 días.

Cuando una vez los periodistas le preguntaron a Rick que cosa desearía darle a su padre, el respondió “La cosa que yo más quiero es que mi padre se siente en la silla y que yo pueda empujarlo.”

Quisiera dedicar esta entrada a una gran persona, que quiso luchar por permanecer con nosotros, pero a veces Dios, necesita buena gente a su lado, como ha sido el caso de Raúl.

También quiero dedicarla a mi amigo Javier de “Así no hay quien viva“, el cual realiza una labor inconmiable en favor de los discapacitados.

Historia y fotos en la web de “Equipo Hoyt

Genial y emotivo video del equipo Hoyt:

Y este otro con subtítulos en castellano:

21 pensamientos en “Una carrera hacia la inclusión

  1. Que bueno y que humano eres Josete, me dijiste que esta noche me tenias reservada una sorpresa y bien que me la has dado, ¡Muchas gracias! amigo, no se como poder agradecérte lo.
    Un abrazo.

  2. Eso sí es verdadero afán de superación.
    A veces nos sentimos derrotados, y estas personas constituyen verdaderos ejemplos de tirar pa alante.

    Un post magnífico.

  3. Vengo del blog de Javier y le tengo que agradecer que pusiera la dirección del tuyo porque por lo que leí, no sólo este artículo, es muy interesante. Procuraré volver siempre que pueda.
    Un saludo.

  4. Qué bella historia de vida Josete!!!…sí se puede…con mucha paciencia y AMOR, todo puede ser mejor para nuestros hijos, hermanos, muy bello. Si me permites lo pondré en el blog, besos!!!

  5. Hola Josete!!
    Qué post tan intenso y emotivo. Cargado de superación y mucho amor. GRacias por compartirlo, ha sido una experiencia fantástica el poder leerlo.
    Voy a visitar a tu amigo Javier,

    Un besote y buen trabajo, Nicky

  6. No he podido volver al pasado, mi propia experiencia, la de mi hijo. Desde pequeño tenia deficiencias para la movilidad, durante doce años estuvimos de médico en medico sin que nos dieran ni solución, ni siquiera que le ocurria.
    Hasta que cumplió 14 años no supimos que tenia. Una Ataxia, enfermedad degenerativa de origen neuromuscular, su fin era una silla de ruedas.
    Desde pequeño fue un luchador y nosostros luchamos con él, sus padres, sus hermanos, toda su familia. Nunca quisimos, ni el quiso ser una persona derrotada. Con 18 años tuvo que caminar con sus nuevas piernas, una silla de ruedas, eso le enseñe, que eran sus nuevas piernas.
    Terminó su carrera, ´Trabajador Social, segundo mejor expediente de su promoción. Los ultimos seis meses de su vida los dedicó en ayudar a nimos non deficiencias psiquicas y Down.
    Murio a los 23 años, de momento, feliz. Porque cumplio su sueño, ser un ser util, que tenia su propia casa, su propia vida y que fue independiente en lo que podía.
    Despues de 4 años, aun seguimos viviendo cada minuto que nos enseñó, que las barreras, las limitaciones solo nos la ponemos nosotros.
    Fue un ejemplo de hijo, hermano y amigo. Jámas podremos olvidar sus enseñanzas por sobrevivir, por ser feliz y por superarse.
    Tenerle fue un regalo de Dios para todo el que le conocio.
    Aqui te dejo un enlace amigo Josete donde puedes tu y quien quiera leer testimonios de su vida.
    Un abrazo amigo y gracias por este post.
    http://www.elrincondeopaito.com/2008/07/carta-mi-hijo-raul.html

  7. Hola soy Toñi.he llegado hasta aqui y me he quedado sin palabras. Tanto como nos quejamos en la vida y cuando vemos cosas como estas nos damos realmente de cuanto tienen que luchar algunas y sufrir algunas persona. Esta historia es un vedadero ejemplo de superación. Gracias por compartirla.Un beso

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