1914, tregua de la Navidad


En la Navidad de 1914 ocurría el hecho más sorprendente de toda la historia de la Primera Guerra Mundial. Aquella primera Nochebuena bélica, las tropas alemanas colocaron sobre el borde de las trincheras abetos iluminados, que habían sido enviados al frente por orden directa del Káiser.

 

Fueron enviados junto con los abetos, raciones extra de pan, salchichas y licores, unas medidas para aumentar el ánimo de la tropa, durante tan señaladas fechas.  Los soldados franceses y británicos admiraron perplejos los árboles luminosos. Esa visión casi irreal ayudó a crear un inesperado clima de fraternidad durante la noche.

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Las tropas alemanas comenzaron a entonar canciones navideñas, los aliados ante tal circunstancia se quedaron perplejos, el sentimiento familiar acechaba a la tropa. Tímidamente y envueltos en el mágico espíritu de la Navidad,  se fueron uniendo a distancia a sus grandes enemigos, entonando cánticos al mismo son.

Al amanecer, el día de Navidad,  algunos soldados germanos, comenzaron a agitar banderas blancas y a salir desarmados de sus trincheras, a tierra de nadie.

En el primer momento los aliados vacilaron, pero pronto salieron a su encuentro. Los hombres, que hasta ese mismo día habían estado matándose, compartieron tabaco, alcohol y chocolate. Los gestos de solidaridad continuarían durante toda la jornada, cada bando pudo recoger a sus compatriotas muertos en los combates de los días anteriores y darles digna sepultura. Los enterramientos fueron asistidos con dolor por ambos bandos.

En algunas zonas, la tregua duró tan solo esa misma noche, pero en otras, llegó incluso hasta el mes de Febrero.

La noticia de esta tregua llegó a los respectivos cuarteles generales y se adoptaron medidas para frenar esa actitud. Un número indeterminado de soldados franceses sufrieron severos castigos como escarmiento, mientras que por parte de los alemanes fueron enviados al frente oriental, uno de los más duros castigados por la aviación aliada.

Las cartas en la que los soldados narraban los hechos a sus familiares fueron destruidas y algunas informaciones que llegaron a los periódicos británicos se censuraron. Los franceses confiscaron los negativos de las fotografías que algunos soldados habían tomado durante la tregua, en donde se veía posando a todos amistósamente.

Aunque a lo largo de la guerra se darían algunos casos aislados de confraternización, las altas esferas militares se encargaron de que no se repitiese, la magia de  la tregua de la Navidad de 1914.

Más detalles y fotos en The Christmas Truce

También en WikipediaFirst World War

Muy buena representación del momento en Canal Historia

Actual acto conmemorativo en Flickr

Si te gustan las historias de guerra desde un punto más humano, igual te puede gustar 1915, tregua para la risa y los insultos

Emotivo vídeo de la época:

27 pensamientos en “1914, tregua de la Navidad

  1. Hola Josete!!! Esta es una de mis historias preferidas en fechas navideñas. Es increible compersonas de diferentes culturas en una situación tan terrible dejaron a un lado sus diferencias, abandonando por unas horas las armas por una canción tan significativa como es “Noche de PAz”.

    Está claro que la guerra es provocada por aquellos que están en el poder, si hubiesen sido por estos soldados seguirían jugando al fútbol delante de esas trincheras.

    Muy buen post, un besote, Nicky

  2. Salvando las distancias y la intención, tu post me ha recordado una escena de “La Vaquilla”, de Luis garcía Berlanga…

    …Me alegra ver que no solo fue una escena de ficción, eso demuestra que los humanos en un momento dado podemos dejar de ser títeres de nuestros líderes para pensar por nosotros mismos.
    Por cierto Josete, acabo de aterrizar por tu territorio y me ha parecido muy interesante, seguiré viniendo.

  3. Este entrada la vuelvo a reeditar para noche buena. Como podeis ver pertenece a Mayo 2008. Es que me apetecía recordarla un día como hoy.
    Feliz Navidad 😉

  4. Pingback: 1914, tregua de la navidad

  5. Muy buenas Josete he estado ojeando los últimos posts, ya que hacía mucho tiempo que no podía pasar por aquí y he comprobado que siguen teniendo la misma calidad de siempre, sigue así amigo y feliz navidad 😀

    Saludos.

  6. Yo también pensé en esta tregua cuando llegó el día de nochebuena, más que nada porque como dicen algunos comentarios por ahí, hoy por hoy no se daría este caso jamás.
    Por cierto, como no he podido dejar un comentario en el otro post porque están cerrados, desde aquí te doy las gracias por haber compartido la historia del nombre de tu blog, me ha parecido preciosa y que dá incluso más sentido a este rinconcito tuyo.
    Un beso!!

  7. Siempre he pensado cuando era pequeño, en la inmensa ingenuidad, que si los soldados se pusieran de acuerdo, de ambos bandos y decidieran no luchar las guerras no existirían. Que se pararan por un momento, se dieran cuenta de lo absurdo que estaban viviendo, que se estaban jugando la vida por delirios de gobernantes sentados en sus poltronas y mandaran todo a la mierda. El mundo, sin duda, sería un lugar mejor para vivir. Por desgracia, lo que comenta en esta entrada no es habitual y encima los que mandan se indignan. Debería ser un ejemplo.

  8. me ha encantado … todavia hay esperanza para la raza humana si no seguimos lo que nos dicen los que mandan sino lo que nosdice el corazon…

  9. Vaya historia y una verdadera pena que lo censuraran. Hasta donde puede llegar el rencor humano y su estúpido deseo de conquista y dominación.

    Excelente post. Saludines!.

  10. Brindo con Eulogio y con quienes quieran por las treguas. Y por las treguas que no acaban nunca.

    ¡Brindo por la fraternidad y por la paz!

    Gracias, Josete. También brindo por tu felicidad y por la de quienes te visitan.

    (En fin, son brindis de corazón pero virtuales. Es que esto del alcohol… No tengo costumbre.)

    Un abrazo.

  11. Bella historia que conocía, pero es bueno recordar y ver que a veces se pueden hacer treguas y confraternizar, ojala esas treguas fueran indefinidas, pero la realidad es otra.

    Preciosa historia amigo, como siempre es un placer venir a verte.

    Feliz fin de semana.. un abrazo

  12. Muy conmovedora historia, la verdad no deberia haber mas guerras! y no mas sufrimientos. ojala la humanidad recapacitara como ellos lo hicieron .

    Feliz navidad! gracias , Josete por brindarnos esta informacion y alimentar mas nuestros conocimientos.

  13. En la guerra civil, frente del Hospital Clinico, Ciudad Universitaria, se oyo varias veces la invitación:

    ¡¡rojillos!! ¿un partido?

    Fueron frecuentes los encuentros entre falangustas y la CNT. Historias similares en lugares distintos.

  14. yo tambien he sido soldado y la navidad es algo muy especial las guerras no deverian ecxistir muchos años despues aun lloro ese dia por mis hermanos de sangre por todo lo perdido para siempre.Noche de paz es el villancico mas especial para cualquier soldado donde se halle, el recuerdo de los tuyos, los amigos,tu pais,tus camaradas los que estan y los que no,esa noche parece que dios calme a los soldados de cualquier bando y puedes oir el canto de los que estan en frente.

  15. Pingback: 1915, tregua para la risa y los insultos « miqueblog

  16. A la que nos descuidemos esta maldita crisis nos llevara a una confrontación y ojala me equivoque. Bob Nadal: Almodis.

  17. A los que no hay que darles tregua es a los que mandan. Si todos nos uniesemos y fuesemos a por ellos otro gallo cantaría.

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