Construyendo un puente sobre el río Arno


Hubo una vez un barquero que, cansado de remar en su barca para cruzar pasajeros de un lado a otro, se le ocurrió la brillante idea de tender un puente sobre el río Arno. La idea era fantástica pero alocada, más que nada porque en ese lugar, en el pueblo de Anchetta, cerca de Florencia, el Arno a su paso, mide más de 90 metros de ancho y también porque el intrepido barquero jamás había construido un puente.

La idea fue adueñandose de él. Asomado a la ventana que daba al río o sentado en su barca, soñaba con el puente. Muchas fueron las noches en que, no pudiendo pegar ojo, pasaba las horas mirando hacia Vallina, el pueblo vecino frente al río.

img3

Sigue leyendo