El museo está en Granada,( isla del mar Caribe), segundo país más pequeño del Hemisferio Occidental. Creado por Jason Taylor ha ganado reconocimiento internacional por su singular y curioso trabajo.
Desde mayo del 2006, estan abiertas sus aguas al público para admirar todas las esculturas sumergidas construidas con materiales que se integran con la fauna y la flora del arrecife.
Al estar en el arrecife, las esculturas van cambiado de aspecto ya que el coral y los peces del fondo marino participan en la modificación de las esculturas, tomándolas como sus nuevas viviendas, dándoles color y movimiento.
El escultor también es un instructor de buceo profesional con más de 14 años de experiencia en varios países del mundo, por ello elegió el medio marino para disponer sus obras. Según Taylor la experiencia de estar bajo el agua es muy diferente a la de estar en tierra firme. Las condiciones físicas y ópticas son distintas. Los objetos parecen un 25% más grandes en el agua.
Los colores se alteran cuando el agua absorbe la luz a diferentes velocidades, mientras la profundidad del agua los cambia aún más. La fuente de luz proviene de la superficie, y esto produce efectos caleidoscópicos gobernados por el movimiento del agua, las corrientes y las turbulencias.
Esta magnífica obra de Jason Taylor esta llena de vida, dado que una colonia de corales se estableció por encima, convirtiendola en un trabajo en proceso de creación, el autor sigue trabajando en este sentido ya que tienes planes para una nueva serie de esculturas para su museo sumergido.
Pocos lugares en la naturaleza puede comparar a la gran magnificencia de un volcán en erupción de flujo total, pero si bien las escenas de lava fundida son relativamente frecuentes, esta imagen del volcán Chaitén en el sur de Chile muestra un expectacular y devastador, fenómeno volcánico, llamado “Nubes ardientes“.
El día 2 de Mayo, el volcán entró en erupción después de 420 años de inactividad, en pocos minutos, la nube de ceniza se hizo visible desde cientos de kilómetros y decenas de pueblos tuvieron que ser evacuados.
Una devastadora erupción super-densa de gas y roca fundida que descendió montaña abajo a gran velocidad incinerando todos los materiales que dejaba tras de sí. Por encima del volcán, una gigantesca nube negra dejaba entrever un impresionante aparato eléctrico, iluminando un paisaje que parecía sacado del mismísimo infierno.
Los gases procedentes del volcán producen una alteración en la atmósfera, que se carga de electricidad y desata una gran cantidad de relámpagos, una fusión de erupción y aparato eléctrico que hizo pensar a los habitantes de la zona en el fin de mundo.
Los volcanes son probablemente las armas mas destructivas en la naturaleza, capaz de aplanar y fundir las ciudades en cuestión de segundos. Una catastrofe similar con tormenta y erupción destruyó la ciudad romana de Ponpeya en el año 79 antes de cristo.
La ceniza producida fue de más de (15 cm) de espesor en algunos lugares, contaminado el suministro de agua, llevando parte de ellas por las montañas de los Andes a Argentina.
Chile, sentada en la denominado “anillo de fuego“, es la segunda zona más activa del planeta tras Indonesia.